
Quizás hoy tengo un día que no quisiera tener, pero lo tengo. Mucha gente me pregunta, ¿no corres hoy?, ya va siendo habitual mi NO. Por una parte tenía la excusa de que soy parte de la organización de la prueba y evidentemente no puedo, pero por otra, la rodilla. Hoy podía haber corrido, de hecho, el Triatlón de Lebrija estaba en mi calendario para empezar con la vista fija al 30 de octubre en Ibiza, pero cada día veo más negro estar allí.
Hoy, ayudando a la gente al salir del agua, al darle agua corriendo... me sentía bien, ayudaba a mis compañeros, que sois vosotros, triatletas. Pero algo me corría dentro de mi, una sangre que se muere por competir y no puede.
Porque intento entrenar y no puedo, porque esta tendinitis de la rodilla me está ya mosqueando de verdad.
Esta semana lo más que me he limitado a correr ha sido un día 40´de elíptica y ayer que al fín salí a correr afuera 20´... y estaba con hielo y crema por la tarde. Un infierno lo llamo yo.
Necesito ya estar dentro del agua, y no fuera, necesito que me ayuden a mi al salir, necesito encajar mi sillín de la bici en una barra de hierro, necesito ese calor al bajarse a correr, necesito verme en una clasificación, necesito empezar a llenar mi coche de trastos y que no quepa nada más, necesito unos nervios un minuto antes de dar la primera brazada, necesito poner un dorsal en la cinta, llegar muerta a meta y bajarme el mono del calor pidiendo agua, necesito un "vamos Nieves"...
Un saludo a todos, y enhorabuena a todos hoy en Lebrija.